jueves 16 de julio de 2009

Como si de un ser inerte golpeándose contra un muro se tratase, insistia e insistia pese a que le habían dado por obvio, no en una si no en dos ocasiones, que aquel nunca sería su camino.

Pensar en el destino no era suficiente, asi que mientras nadie a su alrededor se percatase, él insistia, sin darse cuenta, en derribarSE a base de cabezazos.

Sin darse cuenta, la distancia era mínima entre el auto-engaño y la fé... Pero era mejor estar de su bando.

martes 27 de enero de 2009

Casualidad o no se había topado con aquel frasco. Ya no recordaba su olor, su pelo, ni sus labios… Pero al descubrir a aquel pequeño diablo algo le atravesó la espalda de arriba abajo. Aquel aroma había estado repitiéndose durante un año entero y ahora solo existía en el fondo de su cabeza. Era frambuesa, era ella.

Nunca más recorrería su espalda, las horas enredando sus manos entre su melena no se iban a dar, había dicho adiós a sus labios… Y en definitiva, a todo lo que consistía en el placer de ver, tocar, sentir por todos los sentidos y tan cerca como fuese posible. Pero era precisamente aquello en lo que no había caído lo que mas echaba de menos.

Nadie le había vuelto a abrazar de aquella forma... ni con aquel olor.

miércoles 14 de enero de 2009

No sabía si el camino del alivio era el camino facilista o solo un sentimiento más. No había alcanzado la cura, pero si aquella sensación reconfortante que le hacía pensar que todo lo que sucedía le afectaba mucho menos.

Quizás había fracasado en el intento de amar, de dar, de compartir... Y todo aquello se había convertido en lamento. Pero ya no. Nadie mejor que él mismo para darse cuenta de lo que era. En todo este tiempo se había endurecido. No sabía si como una roca o como una simple piedra de arena que al rozar el suelo se hacía añicos, pero algo cambiaba. Él era el resultado de si mismo.


"No te amargues con tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño, recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar. "
Tu eres el resultado de ti mismo. Pablo Neruda.

martes 6 de enero de 2009

Odio. Le habían dicho que antes de que todo se esfumara debía pasar por cuatro fases: Odio, despecho, olvido y gratitud.

No sabía del todo si esto era cierto, pero no comprendía como después de tanto tiempo ni siquiera había conseguido superar la primera. Al contrario, pensaba él, ese sentimiento iba en aumento. Ella había decidido seguir el camino de la mentira silenciosa… y el hecho de silenciarlo era lo que mas le dolía.

“Y pensar que todo lo que he hecho saber es lo que olvidas antes de callarte”.

Lo mejor sería extirpar su recuerdo de la cabeza y empezar de nuevo, resurgir de golpe…

lunes 29 de diciembre de 2008

"Esto también pasará"

Le calmaba. Recorría kilómetros con el volumen alto, se daba cuenta de que era lo único que le funcionaba para no pensar… o pensar demasiado.
Le seguía dando vueltas, ¿Por qué continuaba rondando su cabeza? Ya no era la persona por la que se había dejado llevar.

Se encontraba en el momento mas oscuro, había dejado el lamento y el llanto a un lado, pero algo seguía golpeando su cabeza como si de un martillo pilón se tratase, de forma irrefrenable. Tenía la sensación de que todo lo pasado no había sido real, sino una mentira o una broma de mal gusto. “No me valoró jamás” retumbaba dentro de él día y noche.

“Esto también pasará” se grabó un todopoderoso Rey en su anillo, y al que solo recurriría en el mayor momento de desesperación.

Y eso pensaba él, que todo pasaría. Pero tenía miedo, desde su posición no vislumbraba el final.

martes 23 de diciembre de 2008

Se dio cuenta de que era afortunado cuando le dijeron "Queremos estar contigo. Estaremos contigo". En aquel momento le daba igual que uno de ellos confundiera las nueces con castañas, que otro nunca le devolviera los juegos y que el más alto solo ocupara el último lugar por hacerle parecer mucho mas bajo.

Todo eso no importaba cuando ellos estaban dispuestos a compartir la noche más vieja con un par de botellas y un amigo en horas bajas.

jueves 18 de diciembre de 2008

Era capaz de irse a la cama, taparse del todo hasta que no se le viera ni un solo pelo del cuerpo y colocarse en posición fetal pensando que no había consuelo posible. ¿Tiempo?

Que el tiempo lo cura todo es algo que se le puede decir a cualquiera que haya sufrido por algo, sea lo que sea, es un comodín tan universal como inútil y que para nada le reconfortaba.

Mientras persistía en la distancia, la apetencia seguía ahí, quieta y punzante, flotando en su ser, dispuesta a atacar de nuevo.