martes, 27 de enero de 2009

Casualidad o no se había topado con aquel frasco. Ya no recordaba su olor, su pelo, ni sus labios… Pero al descubrir aquel pequeño diablo algo le atravesó la espalda de arriba abajo. Aquel aroma había estado repitiéndose durante un año entero y ahora solo existía en el fondo de su cabeza. Era frambuesa, era ella.

Nunca más recorrería su espalda, las horas enredando sus manos entre su melena no se iban a dar, había dicho adiós a sus labios… Y en definitiva, a todo lo que consistía en el placer de ver, tocar, sentir por todos los sentidos y tan cerca como fuese posible. Pero era precisamente aquello en lo que no había caído lo que mas echaba de menos.

Nadie le había vuelto a abrazar de aquella forma... ni con aquel olor.

7 comentarios:

  1. Y ahí es cuando las taitantas se hacen demasiado de noche para ser otra noche cualquiera, cuando uno cree que Nadie ha podido repetir sus mismso efectos sobre nosotros;cuando recordamos como hace tiempo al verbo reñir le quitamos, junto con esa persona, la letra del medio... y así, por arte del placer, acabamos archivando (sus)aromas, sensaciones, (sus)besos y (sus)abrazos en nuestra memoria como si esta fuera una carpetita llena de post-its...caóticamente inordenables. Preparate...que ahora vienen las riñas.
    (sonrío)

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  2. Quizás no tengas ese olor, pero sigues teniendo olfato... así que tranquilo, cuando vengan otros olores ni te acordarás de aquél...

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  3. Posiblemente lo más difícil sea asumirlo y darte cuenta de que ya no vas a tener ese olor, pero una vez asumido, lo siguiente más difícil será no intentar recordarlo, y es algo casi más difícil que lo primero, ya que en esas ocasiones nuestra memoria selectiva juega en nuestra contra...Aunque siempre habrá cosas que consigan que llenes tu memoria con cosas más merecedoras de ser seleccionadas para ser recordadas...

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  4. Hola! quería felicitarte por la entrada del día 14.Me ha encantado.Ya tienes otra seguidora :) Saludos
    P.D: saluda a tu hermana!

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  5. ¿Los 39 grados de los que me hablaste son iguales que los de Quique Gonzalez? :D

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  6. esas cosas no se olvidan nunca. sucede, continuamente, que pasa el tiempo y de repente ese olor pasa fugazmente por tu olfato y miras a los lados, buscas, simplemente recuerdas... y los recuerdos suelen ser tristemente bonitos...


    a veces sí, sería mejor no saber

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